Llamas argentinas con sabores refinados, así es Bar de Fuegos en Madrid

Si te gustan las brasas y estás en Madrid, Bar de Fuegos es una parada obligatoria. Incluso si no eres de brasas, ofrece razones suficientes para quedarse a comer.

Lo encontramos caminando por el barrio de Chueca, y aunque desde fuera puede pasar simplemente por un bonito local nuevo, nada más entrar cautiva la atención y los sentidos a 360 grados.

Teníamos curiosidad en probarlo ya que su chef ejecutivo es Mauricio Giovanini, muy conocido en Marbella por ser el propietario del restaurante Messina, una estrella Michelin.

Desde su apertura en mayo, Bar de Fuegos consolida su apuesta gastronómica en la capital, no solo por tener una carta muy original y tan variada para poder satisfacer cualquier paladar, sino por su apertura los siete días de la semana y por tener uno de los mejores servicios al cliente que hayamos tenido en un restaurante.

Si las brasas son argentinas por excelencia, la matriz de Bar de Fuegos también lo es, desde la propiedad hasta las mismas parrillas. Tanto el equipo de cocina, como el de sala están constantemente atentos al cliente, para recibir con ilusión y cariño a todos los aficionados a la buena mesa y de las brasas que pasan por su puerta.

Lo más llamativo, al entrar es justamente el fuego: las llamas están representadas en imponentes parrillas y hornos encendidos, a la vista, por un lado y en las paredes por murales decorativos de colores cálido e intensos, opera del interiorista Pato Duhalde, que hacen pensar que, si este es el infierno, casi merece la pena seguir pecando.

Cecilia es la manager del restaurante, da la bienvenida y despide personalmente a todos los clientes, los acompaña en la experiencia gastronómica y los mima con sabiduría y dedicación durante todo el camino.

Si te esperas comer como en un clásico asador, te equivocas.

Las huellas creativas de Mauricio Giovanini marcan toda la carta de Bar de Fuegos. Las ensaladas, las salsas, las guarniciones, las masas, los postres: todo es una fusión inteligente de cultura y geografía, de especias y de aromas, de texturas y de elaboraciones que hacen de sus platos auténticos placeres del gusto.

Las novedades de otoño son: un kebab de costilla asada, con salsa de pimientos y nata agria de chipotle y el poori de calamar, en masa india a la parrilla con curry, yogurt y cilantro. Ambas propuestas se suman a un amplio repertorio de platos elaborados en parrillas de leña y carbón, a base de productos del mar y de la tierra.

Los amantes de la carne, los vegetarianos o los aficionados al pescado encontrarán aquí su plato preferido. En la carta de Bar de Fuegos conviven en armonía bocados para picar como la chipá o los nems de langostinos, con verduras como la coliflor asada con especias y crema de kimchee; y ensaladas como la Don Rescoldo, con cebollas y pimientos asados; o la Buena, con tomates, berenjena, calabacín y zanahorias.

Tras haberlo probado, recomendamos un entrante que no es ni escabeche ni ceviche de corvina, y que destaca por como se deshace en boca con un aliño superlativo de hierbas, lima y vinagre.

¡A la brasa asan hasta el pan! Y con respecto a las carnes encontramos el bife de cuadril, el solomillo de ternera, el lomo alto argentino (que sirven con una salsa de maíz tremenda), el picantón o la pluma y la presa Ibéricas; así como las hamburguesas. Y, por supuesto, no se quedan fuera la lubina, el rodaballo.

Los bocadillos o entrepanes a la parrilla, de presa ibérica, de ternera, de panceta o de setas, se han convertido en una de las opciones más demandadas por los clientes que ya han descubierto Bar de Fuegos, y que repiten su visita para catarlos todos porque son ideales para compartir.

La bodega también es a la vista y lleva etiquetas muy interesantes, aunque lo que más nos sorprendió fue la versión más intensa de la fábrica de cerveza “La Virgen” de Madrid, Chocobollo una cerveza oscura, casi licorosa, con unos aromas de chocolate y una graduación generosa.

Los más golosos puedes elegir entre el plátano a la parrilla con dulce de leche y chocolate o la tarta cremosa de chocolate con helado de vainilla, y los que prefieren un postre más ligero, pero también delicioso, optarán por el budín de brioche y coco o la piña a la parrilla con soda de lima y pisco.

Al mediodía Bar de Fuegos ofrece también el menú ejecutivo por un precio de 19,50€, que incluye tres platos a elegir entre varias opciones: un entrante, un principal, un postre, bebida y café, que irá cambiando cada semana, de modo que los comensales aficionados del almuerzo puedan disfrutar de la amplitud de la carta en un ambiente casual, cosmopolita e informal, donde predomina la cálida acogida de los fuegos y de un equipo altamente profesional.

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