El mítico Hotel Don Carlos, emblema de la elegancia marbellí desde 1969, ha reabierto sus puertas completamente transformado en el nuevo Don Carlos Marbella. Con una inversión de más de 40 millones de euros y bajo la dirección del grupo Selenta, ahora parte del fondo canadiense Brookfield Asset Management, el hotel inicia una nueva etapa en la que el lujo contemporáneo y el alma andaluza se funden para ofrecer una experiencia sofisticada, cálida y profundamente conectada con el entorno mediterráneo.
Ubicado frente al mar y rodeado por más de 20.000 m² de jardines tropicales, el hotel ha sido rediseñado por el reconocido interiorista Jaime Beriestain, quien ha reinterpretado su esencia original incorporando materiales naturales como piedra, madera y rafia, e inspirándose en la artesanía local, las olas del Mediterráneo y los matices cambiantes del cielo andaluz. El nuevo Don Carlos Marbella ofrece ahora 308 habitaciones, suites y residencias privadas —incluyendo una espectacular penthouse con vistas al mar— pensadas para una nueva generación de viajeros exigentes que buscan tanto la exclusividad como el confort envolvente.

El diseño se apoya en una paleta de colores inspirada en la iridiscencia de las conchas marinas y materiales nobles que evocan el mar y la tierra. El nuevo lobby, completamente reformado, ofrece vistas abiertas al Mediterráneo desde el primer momento. Todo el hotel ha sido concebido como un refugio de calma donde la belleza natural del sur de España se combina con una visión cosmopolita y atemporal.
Pero esta transformación va mucho más allá de lo estético: Don Carlos Marbella redefine también su propuesta de lifestyle. Entre sus principales novedades se encuentra el nuevo spa cubierto, diseñado en colaboración con Natura Bissé. Un santuario de bienestar en el que cada tratamiento es una experiencia sensorial, con rituales que combinan ingredientes mediterráneos, tecnología y un enfoque holístico para cuerpo y mente. Aquí, el lujo se traduce en bienestar emocional, en desconexión, en reconexión con uno mismo.
Entre las experiencias más destacadas figuran el Don Carlos Charm Ritual —una exfoliación floral seguida de un masaje con piedras templadas—, el Mindtouch Experience Ritual —una vivencia inmersiva con tecnología sensorial que disuelve tensiones— y el Golden South Essence Massage, inspirado en la luz del sur y en la energía cálida del verano andaluz.

El deporte también tiene un papel protagonista gracias al nuevo Rafa Nadal Tennis Center, el primero de su tipo en España. Este centro de alto rendimiento, adaptado también a todo tipo de públicos, cuenta con siete pistas de tierra batida, dos pistas de pádel con vistas al mar, una tienda especializada y programas de entrenamiento para todas las edades y niveles, basados en la metodología de la Rafa Nadal Academy. Esta apuesta posiciona al hotel como un destino imprescindible para los amantes del tenis y un ejemplo de turismo activo de lujo.
La propuesta gastronómica también se renueva con espacios que ofrecen distintas maneras de saborear el sur. Los Naranjos, el restaurante principal, celebra la cocina andaluza con productos frescos y recetas tradicionales reinterpretadas con elegancia. Sol & Sombra, junto a la piscina, es un oasis al aire libre con una carta ligera, fresca y divertida, ideal para compartir al sol. Break Point, dentro del Rafa Nadal Tennis Center, ofrece opciones saludables y snacks pensados para acompañar la actividad física. Y en el patio andaluz del hotel, Campari Bar Manero aporta un toque cosmopolita y sofisticado con su propuesta de coctelería de autor que fusiona el estilo italiano con la energía andaluza.

La experiencia veraniega se completa con el Lucia Summer Club 2025, un pop-up exclusivo en colaboración con Nikki Beach Hospitality Group que anticipa la apertura del futuro Lucia Marbella en 2026. Este espacio frente al mar apuesta por la filosofía Cuisine du Soleil: una carta de sabores mediterráneos elaborada con productos de temporada, pensada para compartir junto a la piscina, en un ambiente familiar y elegante que refleja el espíritu relajado del nuevo Don Carlos.
Además, el hotel ofrece una propuesta renovada para la celebración de eventos y encuentros profesionales con 17 salas multifuncionales, todas con luz natural, y tecnología puntera. Desde reuniones íntimas hasta grandes conferencias o bodas con vistas al mar, cada espacio ha sido diseñado con atención al detalle para garantizar experiencias memorables.
Don Carlos Marbella no es solo un hotel que reabre, es un destino en sí mismo. Un lugar donde el lujo no es ostentación, sino autenticidad, confort, bienestar y belleza. Un icono renovado que vuelve a marcar el ritmo de la alta hospitalidad en la Costa del Sol.




