El mercado inmobiliario español comienza a mostrar síntomas de enfriamiento. Según el Consejo General del Notariado, las compraventas de viviendas cayeron un 2 % interanual en mayo, encadenando tres meses de descensos. A este clima de prudencia se suman los análisis de entidades como CaixaBank Research o Ibercenter, que apuntan a una ralentización en las ventas y en el crecimiento de precios dentro del mercado residencial convencional.
Sin embargo, el lujo mantiene otro ritmo. En la Costa del Sol, el segmento premium sigue creciendo y atrayendo inversores internacionales, consolidando a Marbella y su Triángulo de Oro como uno de los destinos inmobiliarios más potentes de Europa. No es casualidad que DOM3 —la asociación que agrupa a las firmas líderes en el sector— cuente entre sus miembros con agencias de referencia como Diana Morales Properties, Pure Living Properties, Panorama o Solvilla, sinónimo de excelencia en la compraventa de propiedades de alta gama.
Un verano activo para el mercado premium
El verano, además de ser temporada alta para el turismo, se ha convertido en un momento clave para las operaciones inmobiliarias de lujo. Muchos compradores internacionales aprovechan sus vacaciones para visitar propiedades, y esas visitas se transforman en operaciones que suelen cerrarse en otoño.
Los datos hablan por sí solos: según el Informe Internacional del Mercado Super Prime de Knight Frank (matriz de Diana Morales Properties), las ventas globales de viviendas por encima de los 8,5 millones de euros crecieron un 6 % en el primer trimestre de 2025. En España, los precios de las propiedades más exclusivas subieron un 15 % interanual. En la Costa del Sol, la inversión inmobiliaria de lujo superó los 3.200 millones de euros en 2024 y sigue con dinamismo en 2025. Panorama confirma un incremento del 25 % en las compraventas en Marbella en el primer trimestre, frente al mismo periodo del año anterior.
Los compradores más activos buscan principalmente villas de diseño y propiedades con vistas al mar, seguidas de áticos exclusivos y parcelas para proyectos a medida. En cuanto a nacionalidades, los británicos mantienen su peso histórico, acompañados de suecos, belgas, neerlandeses, polacos y ucranianos. A estos se suman nuevos perfiles procedentes de Estados Unidos, lo que confirma la creciente diversificación del origen de la demanda.
Un mercado que marca diferencias
Mientras el mercado convencional sigue condicionado por los tipos de interés elevados, la inflación y la inestabilidad política global, el segmento premium mantiene su fuerza. Según DOM3, la demanda de alta gama llega ya de más de 40 nacionalidades, con compradores que buscan segundas residencias o viviendas permanentes en un destino consolidado como la Costa del Sol.
En este sentido, Pure Living Properties señala en su último Market Report que alrededor del 25% de los compradores de propiedades de lujo en 2024 adquirieron vivienda con intención de residir todo el año, un cambio de tendencia respecto al perfil vacacional clásico.
La provincia de Málaga refuerza su atractivo: es la segunda más demandada por extranjeros para comprar en la costa, solo por detrás de Alicante y por encima de Barcelona o Baleares, según el Colegio de Registradores. En el segmento de lujo de Marbella, los compradores internacionales protagonizan más del 90% de las operaciones.
Construcción activa incluso en agosto
El dinamismo del sector también se refleja en la actividad constructora. En agosto, mientras muchas empresas reducen su jornada para esquivar el calor, la construcción de propiedades de lujo mantiene su pulso, generando empleo cualificado y moviendo industrias relacionadas como la arquitectura, el interiorismo, la tecnología o el paisajismo. Solvilla, por ejemplo, ha anunciado en los últimos meses la venta de varias propiedades con precios cercanos a los 10 millones de euros, consolidando la fortaleza del segmento.
Crecimiento con responsabilidad
Desde DOM3 se subraya que este crecimiento debe ir acompañado de planificación y equilibrio: “El reto no es solo construir más, sino construir mejor”, apuntan. La asociación insiste en apostar por un modelo urbanístico sostenible, con diseño de calidad y respeto por el entorno, y reclama a las administraciones un mayor reconocimiento de la especificidad del sector de lujo.
El mercado premium no compite con la vivienda de primera necesidad: atrae inversión, genera empleo y aporta valor económico a los municipios. Según DOM3, el sector inmobiliario de alta gama es hoy la principal industria de la Costa del Sol Occidental, con más de 2.500 empleos directos y unos 5.500 indirectos.
La asociación ya trabaja en su calendario de actividades y foros para socios, que arrancará en septiembre, con el objetivo de consolidar a Marbella y la Costa del Sol como epicentro del debate y la excelencia en la industria inmobiliaria de lujo.




