Málaga vuelve a situarse en el mapa global de la innovación con la inauguración de la tercera edición de eMobility Expo World Congress (MOW 2026), un encuentro internacional que reúne estos días, 10 y 11 de marzo, a más de 6.000 profesionales del sector para analizar el futuro de la movilidad sostenible.
El congreso congrega a más de 200 compañías que presentan sus últimos desarrollos tecnológicos en ámbitos que abarcan desde el automóvil eléctrico y las motocicletas hasta la movilidad aérea avanzada, los eVTOL o la náutica de recreo. Entre los expositores destacan empresas del sector de la automoción como Tesla o Santana Motors; firmas de motocicletas como Silence o Kawasaki; compañías vinculadas a la movilidad aérea como Boeing, Ryanair o ESA; desarrolladores de eVTOL como eHang; o empresas tecnológicas especializadas en tráfico y transporte como ETRA.
El evento convierte a la capital malagueña en un foro estratégico para debatir los grandes retos del sector: la descarbonización del transporte, la transformación tecnológica de la industria, la necesidad de infraestructuras adaptadas y el desarrollo de marcos regulatorios que permitan acelerar la transición hacia nuevos modelos de movilidad.
Durante la inauguración, el consejero de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, subrayó el papel que desempeña la movilidad en la evolución de las economías y de las ciudades. Según señaló, atraer foros internacionales como este permite situar a Andalucía en el centro de las conversaciones que definirán el futuro de sectores estratégicos durante las próximas décadas, además de impulsar la inversión y conectar a las empresas locales con redes internacionales de conocimiento.

La dimensión energética del transporte también centró parte del debate. El consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, recordó que el transporte representa más del 40% del consumo final de energía en Andalucía y cerca del 30% de las emisiones de CO₂, lo que convierte su transformación en un elemento clave para lograr una transición energética real. En este sentido, destacó la necesidad de abordar la movilidad desde tres frentes: avanzar en la descarbonización, garantizar que las nuevas soluciones sean accesibles para los ciudadanos y ofrecer seguridad regulatoria a la industria.
Desde el ámbito municipal, la concejala delegada de Movilidad del Ayuntamiento de Málaga, Trinidad Hernández, destacó que las ciudades afrontan uno de los mayores retos estratégicos de su historia: evolucionar hacia sistemas de transporte más sostenibles, digitales y eficientes. En el caso de Málaga, explicó, la estrategia urbana combina el refuerzo del transporte público, el impulso de la movilidad activa y la incorporación de soluciones tecnológicas avanzadas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Hacia una movilidad tecnológicamente neutral
Uno de los debates centrales del congreso gira en torno a la neutralidad tecnológica en la transición energética. Carmelo Sanz de Barros, presidente del Real Automóvil Club de España y de la FIA, recordó que hace apenas tres años la electrificación parecía la única vía para el futuro de la movilidad en Europa. Hoy, sin embargo, el sector empieza a abrirse a un enfoque más amplio que combine diferentes tecnologías para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones.
A su juicio, el verdadero desafío no es únicamente el destino final —una movilidad más limpia— sino el camino para alcanzarlo sin comprometer la competitividad industrial ni el acceso de los ciudadanos a nuevas soluciones de transporte.
En esa misma línea, Patrice Ratti, expresidente de Renault Sport Cars y consultor en Parabolica Consulting, advirtió de algunos de los retos técnicos y económicos asociados al vehículo eléctrico, especialmente en lo relacionado con la densidad energética de las baterías, su peso y su coste. Según señaló, el crecimiento del coche eléctrico será relevante, pero difícilmente suficiente para sustituir por completo el parque automovilístico actual, por lo que será necesario combinar diferentes tecnologías para reducir emisiones, preservar el empleo industrial y garantizar la libertad de movimiento.
La movilidad como motor de desarrollo regional
Más allá de la innovación tecnológica, el congreso también ha puesto el foco en el papel de la movilidad como herramienta de desarrollo territorial y cohesión económica.
Responsables de transporte y movilidad de diferentes comunidades autónomas —entre ellas Extremadura, Murcia y Cantabria— coincidieron en señalar que la planificación del transporte es clave para garantizar el acceso a servicios públicos, impulsar la actividad económica y combatir fenómenos como la despoblación.
Asimismo, representantes municipales de ciudades como Málaga, Madrid, Barcelona, Córdoba o Zaragoza abordaron los principales desafíos que afrontan las áreas urbanas en los próximos años: integrar tecnología, sostenibilidad y calidad de vida en nuevos modelos de movilidad capaces de responder a las necesidades de una ciudadanía cada vez más conectada.
Con esta tercera edición, eMobility Expo World Congress consolida a Málaga como uno de los grandes puntos de encuentro europeos para la industria de la movilidad y refuerza el papel de España en el debate global sobre el futuro del transporte.




