El Gran Hotel Miramar fue anoche el escenario de la tradicional Gala Anual de la Academia Gastronómica de Málaga, una cita imprescindible para el sector en la que se reconoció a los mejores restaurantes y profesionales de la provincia en la Entrega de Premios 2025. En total, la institución malagueña concedió ocho galardones a cocineros, jefes de sala, establecimientos y proyectos que representan la excelencia gastronómica del territorio.
El acto estuvo presidido por Manolo Tornay, presidente de la Academia Gastronómica de Málaga, y contó con la asistencia de diversas autoridades, entre ellas Arturo Bernal, consejero de Turismo y Andalucía Exterior; Alicia Izquierdo, teniente de alcalde delegada de Innovación y Digitalización del Ayuntamiento de Málaga; Francisca Caracuel, vicepresidenta cuarta de la Diputación Provincial de Málaga; y Leonor García-Agua, directora de Sabor a Málaga.
“Con nuestros Premios Anuales queremos, en primer lugar, poner en valor el talento de los profesionales del sector gastronómico malagueño y reconocer el enorme esfuerzo que realizan a diario. Málaga se ha consolidado como una referencia gastronómica a nivel nacional e internacional gracias a personas y entidades como las que hoy reconocemos: empresarios, profesionales e instituciones que trabajan cada día por defender la excelencia de nuestra gastronomía, aunando técnica, compromiso con la calidad, pasión por el oficio y capacidad para generar riqueza y empleo”, señaló Tornay, quien agradeció además el apoyo y patrocinio de Turismo Costa del Sol, Cervezas Victoria, Les Roches Marbella, Sabor a Málaga y la Diputación de Málaga, así como la colaboración del Gran Hotel Miramar, One2One, Picking Málaga y Jonas Tofterup, Master of Wine.

Premiados 2025
El Premio José Luis Barrionuevo al Mejor Restaurante recayó en Restaurante El Puerto, de Casabermeja, dirigido por Juan Jesús y José Francisco Fernández, hijos de su fundador, Juan Fernández, quien puso en marcha el negocio en 1990. Su propuesta rinde homenaje a la tradición costera malagueña a través de elaboraciones sencillas y respetuosas con el producto, como la fritura, los pescados frescos a la sal o a la plancha y una cuidada selección de mariscos.
El Premio Paul Schiff al Mejor Cocinero fue para Víctor Hierrezuelo, responsable de la cocina de El Chiringuito, en Sedella, en plena Axarquía malagueña. Su paso por cocinas de referencia como Arzak, Bardal o Dama Juana se refleja en una propuesta que dialoga con naturalidad entre lo tradicional y lo contemporáneo.
El Premio Santiago Domínguez al Mejor Restaurante de Cocina Tradicional distinguió al Mesón de Andrés, en Fuengirola. Un establecimiento familiar que apuesta por una cocina de raíces, actualizada con sutileza y siempre centrada en la máxima calidad del producto. Al frente, Andrés Palacios, con una amplia trayectoria en hostelería, y su esposa María José Valencia, responsables de convertir este espacio en un referente de la zona.
El Premio Enrique Mapelli a la Crítica y Difusión Nacional fue otorgado a El Yerno, por su destacada labor en la proyección de la gastronomía malagueña dentro y fuera de la provincia, así como por su constante contribución a la visibilidad del talento local, los productos del territorio y los valores que definen la cocina de Málaga.
Manolo Alba, de Hermanos Alba, recibió el Premio Antonio Espinosa a una vida dedicada al turismo y la gastronomía. Fundador junto a sus hermanos de la marisquería familiar en los años 80, primero en Cerrado de Calderón y posteriormente en El Palo, Hermanos Alba fue además reconocida en 2024 con el premio a la Mejor Fritura de Boquerones en el Concurso de Fritura Malagueña organizado por la Academia.
El Premio Antonio García del Valle al Mejor Merendero-Chiringuito fue para La Taberna del Puerto, ubicada en el puerto deportivo de El Candado. Un espacio sencillo y con encanto, junto al mar y los barcos, donde la cocina de siempre se elabora con mimo y respeto por la tradición.
En el apartado de profesionales, Marco Trujillo fue distinguido con el Premio Conde Rudi a la Mejor Sala. Vinculado a Bardal desde sus inicios, ha sido testigo directo de la evolución del proyecto. Granadino de nacimiento, su trayectoria incluye etapas en Paradores, Gibralfaro y Trivio, en Cuenca.
Por último, el Premio Sabor a Málaga al Mejor Producto o Productor, en su segunda edición, recayó en Maychoco, un pequeño obrador artesanal de chocolate situado en Benajarafe. Desde este taller se trabaja el cacao bajo la filosofía bean to bar, controlando todo el proceso desde el tueste del haba hasta la tableta final.

Tradición y legado
La Academia Gastronómica de Málaga, institución decana en España, no solo entrega cada año estos reconocimientos a nivel provincial, sino que continúa ampliando su cuadro de académicos con el objetivo de seguir poniendo en valor la gastronomía malagueña. Un legado iniciado en 1977 por figuras históricas como Sebastián Souvirón, Salvador Buendía, Enrique Laza, José Manuel López Peña, Enrique Mapelli y Antonio García del Valle, y que hoy sigue plenamente vigente.




