La alta coctelería sale de la barra y se convierte en experiencia abierta. La edición 2026 de World Class —considerada los “Liquid Oscars” del bartending— redefine su formato en España y acerca al público, por primera vez, los cócteles con los que compiten los mejores bartenders del país, en sus propios espacios.
Tras reunir a más de 200 candidatos y superar distintas fases hasta llegar a 25 semifinalistas, el certamen ya tiene a sus diez finalistas nacionales: Andrea Civettini, Ángel García, Antonio Barbato, Carlotta Iacuitto, Cristian Martínez Sadia, Davide Norcini, Diego Godia García, Filippo Calligaro, Vincenzo Amorese y Ziad Ali Ighlane. Nombres que marcarán el pulso de la coctelería contemporánea en los próximos meses.
El recorrido hacia la final arranca el 18 de mayo en Valencia, donde se seleccionará un Top 3 que representará a España en la final europea, prevista del 20 al 24 de junio en Schiedam (Países Bajos). Allí, 17 países y 51 finalistas competirán ante un jurado de referencia —con figuras como Giacomo Giannotti o el vigente campeón mundial Felice Capasso— por un puesto en la gran final global que se celebrará en Escocia en septiembre.
Más allá de la competición, la clave de esta edición está en cómo se vive. La plataforma THE BAR transforma el proceso en una propuesta tangible: del 30 de abril al 10 de mayo, cualquier persona puede acceder a la experiencia de probar los cócteles de competición antes de que se disputen las finales. Una oportunidad poco habitual de degustar creaciones diseñadas no solo para gustar, sino para ganar.

El hilo conductor de muchas de estas recetas es Johnnie Walker Red Soul, la nueva expresión de la familia Red Label: más suave, con un perfil ligeramente dulce y sin notas ahumadas, pensada para ampliar el lenguaje del Scotch en coctelería contemporánea. Cada finalista ha desarrollado una propuesta específica con este destilado como base, integrándolo en los retos de la competición.
La experiencia se despliega en diez coctelerías repartidas por el país, desde Barcelona hasta Madrid, pasando por Valencia, León, Marbella y Málaga. Playa Padre y La Destilería se suman como dos de los espacios donde se pueden probar estas creaciones, trasladando el pulso de la competición a la barra.
El acceso funciona a través de registro previo en la plataforma, con una mecánica sencilla y abierta: completar un reto digital en el menor tiempo posible. Los participantes más rápidos —20 por local— obtienen plaza para disfrutar de la experiencia junto a un acompañante. En total, 200 accesos que convierten el mes de mayo en un circuito líquido donde la alta coctelería se prueba en primera persona.
El resultado es un cambio de narrativa: la competición deja de ser un evento cerrado para convertirse en un recorrido experiencial. Una invitación directa a entender la coctelería desde dentro, a través de recetas que condensan técnica, creatividad y estrategia. Porque en esta edición, World Class no solo se observa. Se bebe.
(Fotos libres de derechos, cedidas para su difusión)




