El bocata ha dejado de ser el recurso rápido de las excursiones para consolidarse como el nuevo fetiche de la cultura foodie. La prueba definitiva llegará los próximos 6 y 7 de agosto, cuando el Castillo Sohail de Fuengirola se transforme en el escenario de la segunda edición del Bocata Fest, una cita que promete fusionar alta cocina callejera, música en directo y el magnetismo nocturno de Marenostrum Fuengirola.
Tras una primera edición que reunió a chefs destacados de la escena malagueña —incluyendo nombres reconocidos por las guías Michelin y Repsol—, el festival regresa este verano reforzando su apuesta por el formato gourmet. La propuesta es directa: bocadillos de autor creados en exclusiva para el evento, donde el pan (esta vez a cargo de Europastry) se convierte en el soporte de recetas sofisticadas y vanguardistas imposibles de encontrar en una carta habitual. Aunque los cocineros de este año y el cartel de conciertos se mantendrán en secreto hasta junio, la organización ya ha adelantado que el diseño del festival se ha renovado para mejorar la experiencia.
Con el objetivo de evitar las habituales esperas de los eventos gastronómicos masivos y garantizar un flujo fluido, el acceso al recinto se organizará por turnos horarios (el primero a las 19:00 h y el segundo a partir de las 20:30 h), permitiendo a los asistentes disfrutar sin prisas de la comida, el mercado de artesanía y el ambiente de la Costa del Sol.
Las entradas para el evento, impulsado por la agencia GastronÓmico con el apoyo institucional de Sabor a Málaga y la Consejería de Turismo, se han puesto a la venta a través de su web oficial con opciones que van desde el acceso básico hasta la “Entrada Bocatera”, que incluye consumición y bocadillo. Una alternativa perfecta para quienes buscan un plan de verano diferente donde el diseño gastronómico y el entorno histórico comparten el protagonismo.




