Un fin de semana en la Sierra de Aracena descubriendo la cuna de los mejores jamones

Para los que vivimos en la Costa todo el año, las salidas a la naturaleza con ambientes distintos son lujos muy agradecidos. Afortunadamente nuestro País abunda de todo tipo de paisaje y experiencias, pero este año la situación sanitaria nos obliga a reducir nuestros movimientos a destinos más cercanos y entonces hay que aprovechar y conocer lo que tenemos alrededor.

Una escapada en la Sierra de Aracena, para quién vive en provincia de Málaga es un plan perfecto para un fin de semana. Cada época del año tiene su peculiaridad y personalmente creemos que esta sea ideal porque los colores del otoño son preciosos y es cuando empiezan a madurar las bellotas: las lluvias hacen que las dehesas se pongan verdes y resalte la imponencia de encinas y alcornoques que por ahí suelen tener centenares de años.

Qué hay ver en esa zona: principalmente pastos de cerdos y vacas y jamones! Parece poco? Aburrido? Yo también tenía esa duda antes de llegar, pero los 2 días se fueron tan rápidos e intensos que decidimos compartir la experiencia.

A parte de ser una experiencia gastronómica de valor, lo más interesante de todo es el conocimiento que te llevas a casa. Hay muchos falsos mitos alrededor del mundo del jamón y mucha confusión, incluso entre españoles. Los extranjeros parecen los más interesados a profundizar el tema. Y es que si el jamón ibérico es el símbolo por excelencia de la gastronomía española, no podemos prescindir de saber perfectamente de donde viene, como se cura y como se distingue ese producto de excelencia.

Por eso os recomendamos hacer un plan de visita de la zona a través de las principales empresas de jamones. Nadie mejor que ellos os pueden enseñar el territorio, explicar la historia, los detalles y los procesos que llevan el jamón a nuestras mesas como producto de altísima calidad. El precio es una consecuencia y bien merecida.

Desde Málaga o Marbella, se tarda unas 3 horas, nosotros elegimos el camino de Ronda porque nos encanta el panorama, la carretera es muy buena y casi no hay tráfico.

En el mismo día podéis visitar 2 o 3 bodegas de jamón, es decir: pasear por las dehesas, viendo a los cerdos en ganadería extensiva, acompañados por el dueño (o porquero) que os explicará las diferencias con la ganadería intensiva, como se nutren los cerdos, las etapas de su vida y todo el cuidado que reciben hasta su sacrificio.

Del campo a la fábrica: nosotros visitamos las instalaciones de Jamones Eíriz y de Jamones Bernal en Corteconcepción, ambos ejemplos de empresa familiar con productos de altísima calidad. Podríamos decir que son los dueños del pueblo, una institución a la que todo el mundo le reconoce el valor. Y es porque llevan 3 o 4 generaciones haciendo jamones y pueden presumir del sello de calidad y de la denominación de origen de Jabugo.

Las instalaciones incluyen las varias zonas de trabajo y curación de los jamones y también de los demás embutidos derivados del cerdo ibérico 100% de bellota, que son los hermanos pequeños y quizás menos conocidos, pero igual de ricos!!

La visita termina con la cata de jamones acompañados de vinos del territorio, que nos dan la sensación de piña. Y así debe ser: no se trata solo de vender productos, sino de vender historias, tradiciones, sabores de una zona. Eso es lo que queremos, aprender a través de la gastronomía.

Entre una visita y otra, recomendamos ir de tapeo por los pueblos de alrededor: Aracena in primis, pero también Alájar, Linares e Higuera de la Sierra. Si queréis llegar a Jabugo y Cortegana os hace falta un día más.

El pueblo de Aracena tiene muchos atractivos turístico para descubrir entre una tapa y otra. Imposible hacer todo en un día, pero si tenéis suerte podéis visitar las Grutas de las Maravillas, el Castillo y el Museo del Jamón. Y de paseo por las calles del pueblo, que son un auténtico encanto, parar a tapear en los gastrobar o restaurantes del centro, todos tienen en carta jamón y platos a base de ibéricos.

Nosotros probamos:

  • Gastrobar el Montano, empezamos con las croquetas de jamón y un revuelto de setas (otro gran producto tipico de temporada que no puede faltar) con jamón.
  • Russes Gastrobar, ahí pedimos las albóndigas de marrana y las orejas fritas, una combinación para nada ligera, pero exquisita, sobre todo por la combinación de salsas que llevaban.
  • Essentia Restaurante, donde probamos una deliciosa lasaña de presa y un abanico de ibérico a la parrilla en cuscús de fresas, acompañados de su salsa y aromas. Aquí degustamos también el pan casero mojado en sus aceites de oliva virgen extra. Un puntazo.

Y para endulzaros el día, recomendamos la visita a la Confitería Rufino, la pastelería más emblemática de la ciudad.

Como opciones de alojamiento, recomendamos sin duda El Hotel Essentia (donde está también el restaurante), en pleno centro de Aracena y muy cómodo para disfrutar andando del pueblo. Para los que quieren algo más rural y más en la naturaleza, lo ideal es el hotel La Era de Aracena, a unos km del pueblo, con vistas panorámicas y en total tranquilidad.

En otros artículos entraremos más en detalle sobre nuestra experiencia y los lugares visitados. Aquí solo publicamos algunas, pero en youtube y redes sociales podréis ver todos videos y fotos de los 2 días.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.