Ocho de cada diez españoles afirma no sentirse reconocidos en el trabajo

Un estudio promovido por Amstel demuestra la falta de reconocimiento en nuestro País: 6 de cada 10 españoles no se sienten reconocidos por su pareja, sin embargo, la inmensa mayoría de los españoles (96,9%) se anima a mejorar cuando alguien reconoce su esfuerzo.
Amstel ha presentado el “El Índice del Reconocimiento en España”, un estudio sobre el valor positivo de las palabras y actos de reconocimiento con el objetivo de provocar un cambio de mentalidad e impulsar un nuevo movimiento: la cultura del reconocimiento. La investigación desarrollada por MyWord sobre una muestra de 1.650 entrevistas realizadas con cuotas por sexo, edad, comunidad autónoma, clase social y tamaño disecciona las relaciones y sentimientos generados en el entorno laboral, familiar y personal de hábitat.
Se trata de una iniciativa de Amstel que nace para incitar a un cambio de actitud entre los españoles que nos lleve hacia la construcción de una sociedad mejor. Una transformación que generará un mayor bienestar a todos aquellos que decidan unirse a la nueva forma de interactuar con lo que nos rodea. Está demostrado que valorar lo positivo tiene un gran poder en el estado de ánimo. Y que, cuando alguien reconoce lo bueno que hacemos, genera un estado de bienestar que nos inspira a hacer algo todavía mejor.
Pero por algún motivo, en este país se nos da mejor la crítica que el reconocimiento. Hasta el punto de que necesitamos cinco halagos para combatir cada crítica que recibimos. Los españoles somos sociables e interactuamos constantemente por naturaleza, un aspecto positivo que nos define como sociedad, pero al parecer vivimos centrados en la negatividad y la crítica más de lo que pensamos, a tenor de los resultados de esta investigación.
Ni en el trabajo, ni en la pareja, ni siquiera a nuestras madres
En términos generales, la falta de reconocimiento está presente tanto en el ámbito profesional como personal. Y a pesar de que la inmensa mayoría de los españoles (96,9%) se siente animada a hacer las cosas mejor cuando alguien reconoce su esfuerzo, el dato contrasta con la realidad diaria. En lo laboral, el estudio destaca un dato significativo cuando se les preguntan su opinión, 8 de cada 10 creen que los españoles no se sienten reconocidos en su trabajo.
Lo cierto es que este sentimiento negativo no solo se cierne sobre los jefes, sino que la actitud de los empleados también deja mucho que desear. Y es que cerca de dos tercios de los entrevistados creen que nos cuesta mucho o bastante felicitar a un jefe por sus aciertos y piropear a un compañero por un trabajo bien hecho.
Esto es debido fundamentalmente a la falta de costumbre y la envidia, que generan incapacidad a la hora de reconocer las virtudes de los demás. El 78% cree que no tenemos el hábito de reconocer y es la principal razón de que no lo hagamos mientras que, el 67,9% opina que se debe a la envidia.
En la vida privada nos comportamos de una manera similar. 6 de cada 10 españoles no se sienten reconocidos por su pareja, mientras que, en el seno de las familias, los hijos son los menos reconocidos. Además, nos cuesta dar las gracias a aquellas personas que siempre están a nuestro lado. Como por ejemplo las madres, un 67,7% de la población cree que nos cuesta reconocer a nuestras madres por estar siempre ahí y 6 de cada 10 ciudadanos (63,6%) opinan que no se valora lo suficiente el tiempo dedicado por los abuelos a los nietos.
En las RRSS preferimos la queja al reconocimiento
En redes sociales también hacemos gala de la cultura de la queja por encima del reconocimiento total y absoluto de la buena acción. Precedido de un “gracias” suele ir un claro ejemplo de connotación negativa o expresión de agradecimiento parcial.
Del estudio de más 100.000 comentarios se desprende que solo en un 22% de los casos expresamos reconocimiento total por una acción bien ejecutada, un trabajo bien hecho o una cualidad merecida. En el 78% restante incluimos total o parcialmente algún dato o palabra de no reconocimiento.
Una forma de actuar en redes más extendida entre los jóvenes, Los menores de 18 años son los que menos reconocen una acción bien ejecutada, mientras que los jóvenes entre 18 y 24 años y los mayores de 45, son los que más reconocimiento emiten en las redes sociales.
Además, con los familiares es habitual el uso de sarcasmo, el 30% de las menciones. Una actitud, la de reconocer entre el público joven que no se promueve en el seno de la familia, ya que los hijos son los menos valorados, y a pesar de que se intenta dejar claro el cariño, siempre se espera más de ellos.
Hablan los expertos
La presentación ha contado con la participación de Lucía López Rúa, Directora de Marketing de Amstel que ha destacado: “En Amstel queremos impulsar un nuevo movimiento: La cultura del Reconocimiento. En definitiva, provocar un cambio de mentalidad y de actitud, que generará un mayor bienestar a todos aquellos que decidan unirse a una nueva forma de interactuar con lo que nos rodea”. Además, la responsable ha manifestado que esta iniciativa de la marca anticipa algo grande para poner en valor el reconocimiento. “Será el principio de una serie de acciones de comunicación, cambio de receta, y nueva imagen visual”.
Además, en la presentación de este estudio han participado reputados expertos del campo de la, sociología, psicología o neurociencia para analizar los resultados. Belén Barreiro, responsable de la investigación de MyWorld para la marca y expresidenta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) ha destacado que esta muestra refleja que “la mitad de los españoles no se sienten reconocidos. En España no tenemos el hábito de reconocer y es que estamos programados para centrarnos en lo negativo, al punto de que en nuestro diccionario existen más palabras para lo negativo que para lo positivo”.
Además, del investigador y conferenciante, Luis Castellanos, autor de entre otros, “La ciencia del lenguaje positivo”, ha destacado “la capacidad de reconocer determina nuestra forma de ver la realidad que nos rodea. Lo que no se reconoce, se devalúa, se desprecia y deja de existir para nosotros. Lo importante es la acción. Hacerlo visible y tangible porque, el fuego pensado no quema”.
Por último, Miguel Ángel Rizaldos, psicólogo experto en psicología clínica ha resaltado que: “La falta de reconocimiento tiene fácil solución. La predisposición que tiene el cerebro hacia la negatividad ya la conocemos, pero si empezamos a tenerla presente podemos implementar el hábito del reconocimiento y podamos mejorar nuestra vida de manera eficaz”.

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